Una evolución en la terminología
Durante años se utilizó ampliamente Trastorno Específico del Lenguaje (TEL). Actualmente se prefiere Trastorno del Desarrollo del Lenguaje (TDL), porque las dificultades pueden relacionarse con otras áreas del desarrollo y no siempre aparecen de forma aislada.
Lo importante
Más allá de las siglas, debemos describir el perfil real de cada niño: qué comprende, cómo se expresa, qué barreras encuentra y qué apoyos necesita.
¿Por qué seguimos diciendo TEL?
Muchas familias, asociaciones y materiales construyeron su identidad alrededor de ese término. Usarlo como referencia histórica o comunitaria no impide explicar la denominación actual con responsabilidad.
